El infierno


Los testigos de Jehová enseñan que si una persona no es salva, luego de morir simplemente deja de existir. Esto es un punto importante de sus creencias ya que debemos preocuparnos en donde pasaremos nuestra eternidad.

Bien sabemos que existe un cielo y que no solo 144.000 iran allí, sino que allí habrá una gran multitud, la cual nadie puede contar (Apocalipsis 7:9).
Ahora bien, el cielo solo es para las personas salvas, pero ¿qué hay de aquellas personas que rechazan a Jesús como su Salvador? ¿Dónde pasarán la eternidad estas personas? Según los testigos de Jehová dejarán de existir, pero ¿que dice la Biblia?

En Apocalipsis 14:10-11 se nos dice que “...será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche”. Esto hace en referencia de aquellas personas que reciban la marca del anticristo, y la marca del anticristo es para las personas. En otras palabras, aquellas personas que hagan tal cosa serán atormentados por los siglos de los siglos en un lugar donde hay fuego y azufre, donde no tendrán reposo nunca. Al leer este pasaje notará que esto no se parece en nada a la creencia de esta religión la cual dice que solo dejaran de existir, sino que se habla claramente de un castigo eterno.

Hay personas que no logran entender como un Dios bueno puede enviar personas al infierno, pero olvidan que Dios además de ser bueno también es “Juez Justo” (Salmos 7:11) y que además de ser misericordioso también es “fuego consumidor” (Deuteronomio 4:24, Hebreos 12:29). No es posible solo recordar algunos de los atributos sino que hay que mencionarlos todos. Dios es bueno, pero es justo. El le da la oportunidad a todo ser humano de arrepentirse de sus pecados y poder ser salvo y vivir toda la eternidad en el cielo junto a Él. Sin embargo Dios nos ha dado la capacidad de tomar decisiones. El no obliga a nadie, es el mismo ser humano el que acepta o rechaza el regalo de la salvación, esto es, a Jesús. Es por esta causa que aquellas personas que rechazan a Jesús como su Salvador irán al lugar de castigo eterno. Cabe aclarar que Dios creó el cielo para que el ser humano viva eternamente junto a Él, sin embargo el infierno no fue creado por causa del hombre sino que fue creado para el diablo y los demonios. Esta verdad la encontramos en Mateo 25:41 “Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.”.
El plan y deseo de Dios es que todos se arrepientan y puedan ser salvos. 2 Pedro 3:9no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. Dios no quiere que nadie vaya al infierno sino que todos se arrepientan y vayan al cielo eternamente con Él, pero como recién mencionamos la decisión no es de Dios sino de cada persona individualmente.
Como el infierno fue creado para el diablo y sus demonios resulta evidente saber que ellos irán allí donde compartirán el castigo eterno junto a aquellas personas que hayan rechazado la salvación. Apocalipsis 20:10Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.”

En Mateo 25:46 se nos habla de los dos lugares: “E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.”
Querido amigo, tuya es la elección. Aceptar a Jesús como tu Salvador y obtener vida eterna, o rechazarlo y obtener castigo eterno. Este versículo como todos los versículos claves de la Biblia fue alterado por la traducción Nuevo Mundo ya que este iba muy en contra de lo que ellos quieren creer. Es por esta razón que le invitamos a que pueda leer muchas traducciones diferentes y sacar sus propias conclusiones. También le invitamos a leer el artículo sobre la falsa y corrompida traducción Nuevo Mundo (LINK).

La realidad de la existencia de un castigo eterno la podemos ver tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento. Por ejemplo en el Antiguo Testamento uno de los versículos que habla de este tema se encuentra en Daniel 12:2 “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.”
Y en el Nuevo Testamento vemos que Jesús mencionó muchas veces el castigo eterno. Mateo 13:41-42 “Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.“ Léase también Mateo 13:49-50.
Veamos otro pasaje muy claro en Marcos 9:47-48 “Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.”

En una ocasión el mismo Señor Jesús enseñó sobre este asunto, cuya enseñanza se encuentra en Lucas 16:19-31. A continuación solo veremos los puntos más llamativos, pero le invitamos a que lea todos esos versículos detenidamente.
Vemos del versículo 23 al 25 “Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.“
Si leyó todos los versículos como le dijimos verá que la historia narra acerca de dos personas: un rico y Lázaro. Se habla que el rico murió y fue a un lugar de tormento donde él mismo testifica que está siendo atormentado en un lugar donde hay llamas, esto es, el infierno. También en estos versículos vemos claramente los dos destinos del ser humano, el lugar de consuelo y el lugar de tormento. El cielo y el infierno.

Este hombre rico que es atormentado, estando en sufrimiento hizo una petición, y ésta se encuentra en los versículos 27 y 28: “Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.”

El infierno es una realidad y allí pasarás la eternidad si no aceptas a Jesús como tu Salvador. Nosotros cumplimos con la petición de aquel rico testificando a usted de que hay un lugar de tormento y castigo eterno a fin de que no vaya a ese lugar, sino que pueda aceptar a Cristo como su Salvador y vivir eternamente en aquel lugar de consuelo, de paz, donde moraremos eternamente con nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo (Apocalipsis 21:1-7).

No obstante y como hemos mencionado, Dios nos da libre elección. La decisión de donde pasará la eternidad la debe tomar usted.
Usted elige, cielo o infierno, Dios o diablo. Confiamos en que estas palabras de Jesús le ayudarán a tomar una decisión.

“Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón (diablo) no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” Juan 10:9-10.

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