El Espíritu Santo, ¿la fuerza activa de Dios?


Según los testigos de Jehová el Espíritu Santo es la fuerza activa de Dios. Esta religión indica que el Espíritu Santo no es una persona sino una fuerza, y en la traducción del Nuevo Mundo se lo degrada escribiendo “espíritu santo” en minúscula.
Nuevamente esta religión hace una mala interpretación de las Escrituras ya que éstas indican claramente que el Espíritu Santo además de ser una persona es Dios mismo.
Dividiremos este artículo en dos grandes puntos. En primer lugar mostraremos que el Espíritu Santo no es simplemente una fuerza, sino que posee atributos, cualidades y sentimientos propios de una persona. Posteriormente, en el segundo punto mostraremos por la Biblia que el Espíritu Santo es Dios mismo mostrando algunos atributos propios y exclusivos de Dios.


1. El Espíritu Santo es una persona
A través de las Escrituras vemos que el Espíritu Santo posee facultades que corresponden a una persona. Veremos a continuación cuáles son estas cualidades y atributos los cuales son imposibles que los tenga una simple fuerza, como podría ser empujar, ejercer presión, etc. Por ejemplo, empujar no tiene sentimientos, no habla, no consuela, etc., sin embargo el Espíritu Santo si. La Biblia es bien clara sobre este punto, y no hay nada mejor que leer los siguientes versículos, los cuales le quitarán toda duda y entenderá que cuando se habla del Espíritu Santo se habla de una persona.
El Espíritu Santo:

Enseña: 1 Corintios 2:12-13: “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu Santo, acomodando lo espiritual a lo espiritual”. Lucas 12:12 “porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir”
Tiene emociones:
Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios” Romanos 15:30.
“Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención” Efesios 4:30.
¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?” Hebreos 10:29.
Habla: “Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres…” Hechos 29:25
Hechos 1:16: “Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló…” . Hechos 8:29: “Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro”
Guía: Juan 16:13: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad…”. Romanos 8:14: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios”
Dá ordenes: Hechos 13:2: “Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado”. Hechos 20:28: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos…”. Hechos 16:6: “Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia;”
Consuela: Juan 14:26: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo…”. Juan 14:16-17: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad…
Ayuda: Romanos 8:26: “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”
Revela: 1 Corintios 2:10: “Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu…
Intercede: “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”
Es posible blasfemarlo: Mateo 12:31: “Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada
Es posible mentirle: Hechos 5:3: “Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo…
Tiene inteligencia: 1 Corintios 2:10-11
Da poder: Hechos 1:8: “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo…
Se mueve: Génesis 1:2: “...Y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”
Da dones: 1 Corintios 12:7-11
Puede ser resistido: Hechos 7:51: “¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros”



Luego de leer todos estos versículos ¿sigue creyendo que el Espíritu Santo se parece a una fuerza impersonal como podría serlo la electricidad o un movimiento, tal como el empujar?. Medite en lo siguiente: ¿Alguna vez la electricidad o alguna fuerza le ha hablado? ¿Le ha consolado? ¿Le ha dado alguna orden? ¿Se ha entristecido? ¿Le ha enseñado o amado?.
Excepto que usted esté loco sabrá que eso jamás ha sucedido y es completamente incoherente y absurdo e inclusive gracioso pensar que el Espíritu Santo que posee todas estas cualidades puede ser una simple “fuerza activa de Dios” como indica esta religión.
Seguramente su anterior respuesta fue un rotundo ¡NO!, pero ahora piense en alguna persona y responda las mismas preguntas. Su respuesta será un contundente ¡SÍ!.
Delante de sus ojos tiene la respuesta; ¿el Espíritu Santo es una fuerza activa? ¡NO!, esto es imposible. El Espíritu Santo es una persona, la tercera persona de la trinidad, lo que le mostraremos en el siguiente punto mostrando que además de todas estas cualidades, también posee cualidades exclusivas de Dios tales como la eternidad, la omnisciencia, omnipresencia y otros.

2. El Espíritu Santo es Dios
Además de decir que el Espíritu Santo es la fuerza activa de Dios, los testigos de Jehová lo niegan como Dios mismo.
Sin embargo, en 2 Corintios 3:17 dice que el Señor es el Espíritu, es decir, que el Espíritu es Dios, el Señor. “Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”. En la traducción del Nuevo Mundo (versión 1967) dice en el versículo 17: “Ahora bien, Jehová es el Espíritu; y donde está el espíritu de Jehová, hay libertad...”, y en el 18 agrega: “...exactamente como lo hace Jehová [el] Espíritu”. Clara y directamente se dice que “Jehová es el Espíritu”.
Otra parte de la Escritura que muestra que el Espíritu Santo es Dios mismo se encuentra en Hechos 5:3-4 donde el apóstol Pedro dice que mentir al Espíritu Santo es mentir a Dios mismo. “Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?...No has mentido a los hombres, sino a Dios”.
Además de esto, se relaciona al Espíritu Santo como a Jehová en algunas profecías del Antiguo Testamento. En Hechos 28:25-27 se hace mención a una profecía. “Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres diciendo: Ve a este pueblo, y diles: de oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis; Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, y yo los sane”.
Ahora bien, en el versículo 25 dice que “habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías”. Y aquí se presenta un gran problema para los testigos de Jehová, ya que esta profecía hace referencia a Isaías 6:9-10, pero el que se encuentra hablando es Jehová. “Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis.
Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.”
Si se fija en el versículo 8 el que está hablando es Jehová, al cual Pedro identifica como el Espíritu Santo.
Pero esta no es la única profecía donde se dice que el Espíritu Santo es Dios. Vemos también en Hebreos 3:7-11 otra referencia a una profecía, la cual indica en el versículo 7 quién es el que está hablando: “Por lo cual, como dice el Espíritu Santo:...”. Le invitamos a que lea estos versículos y luego lea Salmos 95:7-11 que es donde se encuentra dicha profecía en el Antiguo Testamento. Si leyó verá que en Salmos el que está hablando es Jehová, y en Hebreos se dice que es el Espíritu Santo el que está hablando.
Después de leer esto debería preguntarse quién es el que está equivocado, si la Biblia o su religión. La Biblia dice que toda la Escritura es inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16), por lo tanto es imposible que haya errores en ella, es decir, que todo lo que está en ella escrito es correcto. Es por esto que la pregunta sobre quién está equivocado se resume en lo siguiente: si la Biblia no se equivoca, la equivocación viene por parte de los testigos de Jehová.

Además de estos versículos tan claros y directos (los cuales no dan lugar a duda sobre este punto), podemos observar que el Espíritu Santo tiene atributos y cualidades exclusivas de Dios tales como:
Eternidad: Hebreos 9:14: “¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios…”
Omnipresencia: Salmos 139:7: “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?”
Omnisciencia: 1 Corintios 2:11: “Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios”

Sabemos que solo Dios es eterno, solo Dios puede estar presente en todos lados y solo Dios lo sabe todo. Por lo tanto, podemos afirmar sin ningún tipo de duda que el Espíritu Santo es Dios mismo, la tercera persona de la trinidad.

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