El sacrificio de Jesús no pudo limpiarnos de todos nuestros pecados


En cuanto a los pecados, los mormones dicen que la muerte de Jesús no logra perdonarlos todos, es decir, hay algunos pecados que no han sido perdonados.
De esta manera el mormón limita la efectividad del sacrificio de Cristo, ya que Jesús vino a este mundo para salvar a la humanidad a través de su muerte (Juan 3:16).

Decir que la sangre derramada en aquella cruz no fue suficiente es ir una vez más en contra de las Sagradas Escrituras.
En 1 Juan 1:7 tenemos el versículo más claro al respecto: “pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.”. Si querido amigo mormón, de TODO pecado.
Como ya hemos visto, el plan de Dios fue enviar a Jesús a morir por nosotros y de esa manera darnos la salvación, lo cual fue logrado a través de su muerte y su sangre derramada por nuestros pecados. Vemos que se dice que Jesús quitó el pecado del mundo “El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”. Esto no quiere decir que ya no haya pecado, sino que a través de su muerte el nos ha perdonado, redimido y hecho libres de todos nuestros pecados.

Cuando Jesús estuvo en el mundo todos nuestros pecados fueron puestos sobre Él a fin de llevar a cabo la obra redentora. Dice la Biblia que El fue castigado por nosotros: “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”
El castigo que nosotros merecíamos por nuestros pecados lo recibió El. El se hizo culpable por cada pecado nuestro. El que jamás pecó se hizo pecado por nosotros (2 Corintios 5:21).
1 Pedro 3:18: “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;.
Como resultado de su obediencia y muerte en la cruz es que toda la raza humana tiene acceso a la salvación a través de la sangre preciosa de Jesús. Ahora bien, este acceso no es para todos, sino única y exclusivamente para los que creen en el sacrificio de Cristo, aceptando que Él pagó por cada uno de nuestros pecados. No hay pecado grande ni pequeño para Dios, todos fueron pagados. El problema de este tipo de religiones que no creen en el pago completo por nuestros pecados es que no creen a la Palabra de Dios, y por lo tanto no reciben el perdón de sus pecados lo cual los llevará a la condenación eterna.
Vemos que las personas que serán condenadas son las que no creen en Él y por lo tanto no creen en su sacrificio. Por consiguiente, al no creer en su sacrificio no pueden recibir el perdón de sus pecados lo que los hace pecadores ante Dios, el cual no puede perdonarlos ya que ellos se rehúsan a recibir el perdón.
Algunos versículos al respecto:

Juan 3:17-18 “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado
, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.”
Juan 3:36El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”
1 Juan 2:2 “Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.”
Gálatas 2:21 “No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.”
Juan 3:36 “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”
Romanos 8:1 “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”

Y cabe aclarar que creer en el Hijo es creer en Él, en sus actos, en sus palabras, en sus hechos, en todo lo que a Él se refiere. No creer en el perdón completo de los pecados también implica no creer en El.


Para culminar meditemos en lo siguiente. Si Jesús no pudo perdonar todos nuestros pecados, ¿a qué vino a este mundo a morir? Si su sangre no cubre todos y cada uno de nuestros pecados, entonces en vano murió Cristo como dice Gálatas 2:21. Sin embargo, Él murió por usted y por mi, y pagó por cada uno de nuestros pecados.

La decisión es suya querido amigo, si recibir el perdón completo y absoluto de Dios y recibir la vida eterna, o no creer en la paga completa por nuestros pecados y recibir la condenación eterna.
Le invitamos a que lea el artículo más importante, el cual habla acerca de la salvación, artículo que cambiará su forma de pensar.

Juan 1:7 “...la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de TODO pecado.

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