¿Deben los niños bautizarse?


Una de las prácticas que realiza la iglesia católica con los infantes es el bautismo de los mismos lo cual no es una práctica bíblica.

Primeramente, y como hemos visto en otro material la manera correcta de bautizar no es por aspersión sino por inmersión. El bautismo debe hacerse de manera que el cuerpo completo sea sumergido en el agua y no mediante el rocío de agua sobre el creyente. Esta falsa y errónea práctica surge porque el catolicismo decidió bautizar infantes y era muy imprudente sumergirlos completamente en agua. En este caso un error lleva a otro error.

Ahora bien, como en todos los estudios, vayamos a las Escrituras. Como gran punto de demostración que esto no es una práctica bíblica tenemos que ver en La Biblia quienes eran las personas que se bautizaban y para qué lo hacían.
Hechos 2:38 “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”
Marcos 16:15-16 “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”

Como vemos en estos dos versículos citados, el bautismo es para las personas que se arrepienten y creen en el Señor Jesús. Una vez que aceptan a Cristo como su Salvador pueden dar el paso del bautismo, ya que es un paso de obediencia a la palabra de Dios y una declaración pública al mundo de nuestra fe en Jesucristo.
Pero, ¿cómo puede un infante creer en Dios? ¿cómo puede un infante ser conciente de la naturaleza pecadora del ser humano y la necesidad de arrepentirse?. Esto no es posible. Un infante no tiene el suficiente desarrollo intelectual como para tomar esta decisión, por lo tanto es ilógico que sea bautizado.

Lo que hemos mencionado lo vemos claramente detallado en el siguiente ejemplo que se encuentra en Hechos 7:35-38 “Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.

Al eunuco le fue predicado el evangelio, él se arrepintió de sus pecados y creyó en Jesús, y esto lo habilitó para poder dar el paso del bautismo. Para tomar la decisión de aceptar a Jesús como Señor y Salvador la persona necesita comprender la decisión que está tomando, y un infante jamás podría hacerlo.

Amigo católico, no bautice a su hijo infante porque de nada tiene valor. Generalmente estos bautizos los realizan personas que ni siquiera asisten a la iglesia católica, sino que lo hacen por tradición familiar y es por este motivo que lo realizan, ya que no tienen conocimiento de las Escrituras para darse cuenta que están haciendo algo equivocado.

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