Si Dios es perfecto ¿por qué la humanidad fracasó en repetidas ocasiones?


Algunos ateos plantean a Dios como un ser que dice ser perfecto pero que está lleno de aplastantes fracasos y plantean algunos acontecimientos para afirmar eso.
Lo más importantes a destacar son:

Adán y Eva
Según ellos, el plan de Dios era que vivieran eternamente en el paraíso apartados de todo mal, y al no cumplirse esto, tratan a Dios como un fracasado.
Ahora bien, el argumento planteado contiene una parte verdadera y una parte falsa. La parte verdadera es que el plan de Dios para nosotros era que nunca conocieramos el mal y que vivieramos eternamente a su lado en el paraíso.
¿Pero por qué falló este plan? No fue porque el plan de Dios fuera incorrecto, sino por decisión del ser humano. Dios plantea un plan en el cual su único propósito era nuestro bienestar, pero Adán y Eva fallan y quedan expulsados del paraíso.

Esto nos hace recordar a la relación entre un padre y sus hijos. Todo padre siempre busca lo mejor para su hijo, busca protegerlo, guiarlo y dentro de nuestras imperfecciones tratamos de ofrecerle a nuestros hijos lo que creemos que es lo mejor, lo más adecuado para ellos. No obstante, nuestros hijos muchas veces nos desobedecen y agarran por el camino equivocado. Esto, generalmente, provoca errores y pérdidas.

En Edén sucedió lo mismo. Dios trazó un plan, el plan perfecto, el plan que nunca nos haría sufrir, donde todo sería perfecto, pero Dios advirtió a Adán y Eva que no le desobedecieran en tan solo una cosa, porque si lo hacían iban a cometer el peor error de sus vidas. Desgraciadamente, no obedecieron a la voz de Dios y cayeron en el error, lo cual los llevó a la expulsión de Edén.
¿El plan fue malo? No, el plan fue perfecto. Lo malo fue la decisión de Adán y Eva. Si hubieran obedecido a Dios ese plan se hubiera cumplido y hasta el dia de hoy continuaría en la perfección de Dios.
Dios, sus planes y sus propósitos, son perfectos.


El diluvio universal
Según ellos, a través del diluvio universal Dios lo que pretendía era quitar el mal del mundo, cosa que es completamente antibíblico e ilógico, planteado por personas que no han estudiado estos asuntos en profundidad, lo que provoca que caigan en este tipo de errores.

El plan de Dios no era quitar el mal de la tierra sino preservar el bien y el linaje sobre el cual posteriormente vendría Jesús, el Salvador del mundo. Si el plan de Dios hubiera sido quitar la maldad también Noé hubiera muerto, ya que a pesar de ser una persona justa, se sabe que todo ser humano es concebido en pecado, y por lo tanto además de una tendencia a hacer el bien (moral de Dios), también tiene tendencia a hacer el mal.

En los relatos bíblicos se habla de que el mal en aquellos días era extremo y que a Dios le pesaba ver tanta maldad. Por esta causa Dios decide exterminar a aquellas personas, debido a su maldad, y escoge a Noé y su familia para un nuevo comenzar. Probablemente Dios haya hecho esto sabiendo que con los años tal vez Noé también se corrompería y por lo tanto ya no habría ni siquiera una persona justa.
Al destruir a aquellas personas y preservar a Noé, logra que la generación justa siga en pie y no sea extinguida. Su plan se cumple a la perfección.
¿Acaso Dios no sabía que luego las personas volverían a corromperse? ¡Si!, El lo sabe todo, pero lo que Él siempre buscó preservar fue un linaje justo, para que naciera el Salvador y así cumplir con el gran plan de la redención de la raza humana.


Israel
Una vez más, afirman que Dios fracasó tanto en Edén como en el diluvio por lo que escoge a su tribu favorita para salvarla solo a ella.
Otra vez vemos errores sobre los fundamentos expuestos ya que carecen de estudio y lógica. Dios nunca escogió a la nación de Israel para salvarla solo a ella, sino que desde antes de crear el mundo escogió a esta nación, para que el Salvador naciera de ella, y todo el mundo obtuviera salvación (y no solo Israel como ellos plantean).

Un argumento utilizado en este punto, es que el Dios que prometió a Israel la tierra prometida es el mismo que los desamparó. Los hizo sufrir esclavitud, guerra, desierto, etc. Pero a diferencia de nosotros Dios es omnisciente.
Por ejemplo, en la antigüedad vemos que José fue llevado como un esclavo a Egipto donde pasó por años duros de su vida, tal vez preguntándose por qué Dios permitía todo eso. No obstante, vemos que con el pasar de los años Dios va obrando a favor de este hombre y consigue entender el propósito de Dios a través de su esclavitud.

El fue vendido por sus hermanos y llevado como esclavo. Para cualquier ateo esto es un argumento para llamar a Dios de cruel y fracasado, pero José, un hombre que amó a Dios, él mismo confesó con su boca en Génesis 45 que Dios es el que había permitido todo con un fin, y este fin era preservar a Egipto, a el y su familia del hambre que iba a venir sobre la tierra. Una vez más Dios cumple su perfecto plan y logra seguir con un linaje justo, el cual posteriormente se convertiría en la nación de Israel.
En este punto sólo mencionamos el caso de José, pero también puede hablarse de Moisés, de los 40 años en el desierto y otros acontecimientos, los cuales Dios permitió con un propósito, con un plan perfecto.


Jesús
Según los ateos, todos los planes de Dios fracasaron, y por esta causa Dios desiste de la idea de quitar el mal de la tierra y envía a Jesús a predicar sobre el cielo, donde no habrá mal. No solo Dios fracasó en quitar el mal de la tierra sino que Jesús sólo pudo predicar tres años antes de que lo mataran. Un completo fracaso.

Evidentemente quien plantea estos argumentos no ha leído las Escrituras ni tiene un mínimo conocimiento de las mismas. Como mencionamos en los puntos anteriores Dios no fracasó con sus planes, todos fueron perfectos pero algunos se vieron limitados por la intervención del ser humano.

Dios, al ver que los hombres a veces desviaban sus perfectos planes decide actuar por sí mismo, sin necesitar la intervención de nadie más.
Por esta causa Dios mismo se hace hombre y viene a morir por nosotros a fin de darle salvación a la humanidad y cumplir su perfecto plan. Esto no hubiese sido posible si sus perfectos planes anteriormente mencionados no hubieran sido cumplidos como sabemos que ocurrió.

Ahora bien, cabe destacar una vez más que el plan de Dios nunca fue quitar la maldad de este mundo, sino proveerle el perdón al ser humano y poder restaurar las cosas como al principio, pero esta vez, sin la posibilidad de que el ser humano se vuelva a descarriar, por lo que viviremos eternamente con El.

Además, en su ignorancia, tratan este plan como un fracaso por haber predicado tan solo tres años. Resulta curioso ver como un ser humano que comparado con Dios es más pequeño que una partícula de polvo, puede creerse más sabio que el Creador del universo. Los años, meses o días que Dios estableció que cada uno de nosotros tiene que vivir son perfectos. En algunas personas son 2 días, en otros son 120 años, y así con cada persona. Sea que vivamos poco o vivamos mucho, Dios trazó un plan perfecto para cada uno de nosotros el cual va a cumplirse en el tiempo estipulado por El.

Para finalizar, cabe destacar que este es el plan más perfecto que haya existido. El plan que existe desde antes que el mundo existiese. El plan que si o si tenía que cumplirse ya que Dios lo hacía por amor a la humanidad. Este plan fue cumplido al pie de la letra confirmando las Sagradas Escrituras,

Como vimos anteriormente algunos ateos tratan de cruel a Dios por permitir algunos años de esclavitud o guerra, pero no entienden que todo fue con un propósito mayor.
¿Qué demuestra más amor, que no haya esclavitud ni guerra pero que toda la humanidad termine en el infierno sufriendo eternamente? ¿O permitirle a algunos hombres pasar por esos procesos a fin de que un día miles de millones de personas gocen de una eternidad en el cielo?

Nuestra mente es finita, y por cierto, muy limitada. No podemos compararnos con un Dios tan grande y pretender ser más sabios que El.



Conclusión
Dios siempre tiene un plan para todo. En algunos casos dependen exclusivamente de Él, por lo que se cumplen a la perfección. En otros casos Dios da participación a los hombres para el cumplimiento de los mismos. Si el hombre obedece, el plan se cumple y es perfecto. Si el hombre desobedece, el plan no se cumple pero no deja de ser perfecto.
Dios es perfecto y como dice el titulo, el hombre fracasó, pero Dios nunca fracasó ni fracasará.

Volver


 

 

 

 

 

© RyS